Entrevista
Publicada en la Revista Action Art -
Magazine sobre la Acción.
Número 01 - La performance como modo de acción.
26 de mayo de 2006
Trascripción por: Marta Fabregat i Comerma
AA: ¿El año ’88? ¿Cuando empiezas
con la performance?
NC: Empecé formalmente a finales de los años 80. En los años ’80, el
mundo del arte era un mundo bastante cruel y bastante aparatoso, con
muy pocas oportunidades y requería de un enorme esfuerzo por parte de
los artistas, en el sentido que necesitaba de grandes producciones: las
grandes pinturas, tipo Barceló, o Kiefer, talleres, mucho dinero, y de
repente, después de estar allí peleando en ese mundo, encontré la vía
de la performance como un arte barato, sencillo, utilitario, que no
necesitaba de grandes derroches, que va contigo, que lo puedes hacer en
cualquier lado. En este sentido, creo que es muy ilustrativa la
historia de un amigo mío, que se fue a Nueva York, por los años ’80,
(no te diré el nombre, ya que se dice el pecado pero no el pecador) al
que le fue bien, no es que le fuera espectacular, pero tenía su galería
(de pintura y escultura), hizo varias exposiciones, produjo… y de
repente se separó de su mujer, decidió volver a España, pero fue
incapaz de traerse nada, ya que era tan costoso… como por ejemplo,
traerse una escultura de 4m, por ejemplo, vía aérea o vía barco.
Entonces cuando vino, también sufrió esta especie de revolución de
dejar de hacer ese arte mamotreto y dedicarse a la performance,
convirtiéndose en un performer muy activo en la actualidad…es de
Barcelona, además…algún día te lo encontrarás.
AA: Y ¿Cómo era la Madrid de los
’80? ¿Con la performance?
NC: Había poco porque ya te digo que casi
todo estaba volcado al arte objetual. Estaba Espacio P y Pedro Garhel
(que desgraciadamente murió hace unos meses). Era un espació
independiente donde se hacía performance, arte sonoro, instalaciones,
se empezaba a traer video, venía gente de otros países…y realmente este
era el único referente, a parte de la Movida, que más o menos fue un
movimiento institucional, es decir, que reunía a todos los artistas de
la Movida, pintores, dibujantes escultores…era casi un arte de la
institución, que en aquel momento promovió el PSOE, porque había que
darle otro aire a lo que era España y lo que era Madrid. Para mi, era
bastante cutre, bastante pueblerino, las cosas que se hacían en Madrid,
en aquella época, excepto sitios como Espacio P, que tenía una conexión
internacional muy fuerte, y conocía un poco lo que sucedía en otras
partes.
AA: ¿Así que la performance, de
alguna manera, interactuó, con lo que se llamaba la Movida de Madrid?
NC: Yo creo que no. Fue una reacción a la
Movida, por lo menos en mi caso; no tanto a la Movida como al arte que
se tenía que hacer en aquel momento, es decir, el arte-objeto, el gran
objeto de arte, meterte en la galería, en el mercado…entonces la
performance, por lo menos en mi caso y en el de otros artistas, un
decidir tomar otro camino, ir por otros derroteros, no estar en todo
ese movimiento…en el que además tampoco te dejaban estar, es decir que
era un mundo muy cerrado, ya que no sólo era difícil en cuanto a
producción , si no que también era difícil en cuanto a medios de
distribución, si tu no estabas dentro de los canales oficiales, nadie
te veía. Con la performance, entonces, no sólo empiezas a crear tu
propio arte si no también tus propios canales de distribución. Casi
enseguida empezamos a organizar encuentros y festivales; el primer
festival que organicé en Madrid, fue en el año ’90. Al poco tiempo de
empezar con la performance, empiezas a auto-organizarte, a intentar
conocer a otra gente de Madrid y de fuera de Madrid, que trabaja un
poco en la misma línea, montar festivales, estructuras de movimiento,
de conexión
AA: ¿entonces el artista de la
acción produce todos sus eventos?
NC: La mayoría de las veces sí. Casi todos
los artistas de acción acaban siendo organizadores, porque hay poca
estructura organizativa en cuanto a la acción.
AA: O, ¿es algo inherente a la
acción misma?
NC: No lo sé.
AA: En el caso de la pintura ¿el
artista no tiene que ser galerista?
NC: No claro, ni montarte tus propias
exposiciones
AA: Pero es cambio ¿en la
performance parece que sí?
NC: Yo pensaba que era una característica
española, porque en España no había muchos canales, pero me he dado
cuenta que hay muchísimos artistas, incluso fuera de España, que
organizan sus propios festivales. También es verdad que tampoco hay
tantos canales, no solamente en España, sino en ninguna parte, es
decir, no todos los museos tienen un programa estable o todas las
galería…hay más pero no hay mucho, entonces la única alternativa que te
queda es auto-organizarte, auto-gestionarte…y acabas también
escribiendo, siendo teórico, comisario, el que barre, el que prepara el
cafecito…acabas haciendo de todo.
AA: ¿Entonces ustedes han creado un
grupo que se llama ZAJ?
NC: No. ZAJ, es anterior a nosotros, serían
como…nuestros “abuelos”…
AA: ¿Los han conocido a ellos?
NC: Si. Personalmente, si claro, ya que los
tres aún viven: Juan Hidalgo que vive en Canarias, Walter Marqueti, que
vive en Italia y Ester Ferrer que ahora es la más activa, actualmente
tiene 68 años y continua trabajando en festivales y encuentros. La
última vez que la vi fue hace tres o cuatro meses, en un encuentro en
Galicia, o sea que hay contacto. Ello fueron nuestros “abuelos” en
cierta manera, yo soy deudora de su trabajo. Cuando empiezas a
plantearte lo que estas haciendo, intentas ver que hay detrás, que
cosas se hacen y se hicieron, y claro, lo primero que miras es dentro
de tu propio territorio, en España. ZAJ se fundó en el año ’64, en
Madrid, o sea que….imagínate que tiempos.
AA: ¿Qué arte has rescatado tú de ellos?
NC: Mi trabajo si que ha tenido bastante que ver con ello, porque
cuando empiezas, de alguna manera, tu referente naturalmente lo acabas
copiando o bien te sirve de inspiración (a parte de que tu después
puedas hacer tus mezclas con otras cosas). Para mi una cosa que aún es
muy importante es el sentido musical del trabajo. Juan y Walter son
músicos, pasaron del mundo de la música a la acción aunque yo creo que
fueron y son por encima de todos músicos. También fueron ellos los que
abrieron, un poco este mundo al exterior, ya que se relacionaron con
Fluxus Internacional, (allá por los años ’60) con John Cage también.
Nos trajeron ese aire nuevo, de lo que estaba sucediendo en Europa,
sobre todo en Alemania, y en Estados Unidos.
El sentido musical, para mi aun sigue siendo
muy importante, no en el sentido de música si no en el sentido de ritmo
y de tiempo, de partitura…para mi las performance tienen una partitura,
el tiempo es para mi muy importante, y la delimitación del trabajo…como
en la música. La performance, es tiempo, por supuesto, y para mi es muy
importante tenerlo presente…hay como un ritmo, un compás, un tempo…que
yo llevo internamente cuando trabajo, y claro eso se ve, el que está
fuera ve como se desarrolla algo que si en un principio podría parecer
caótico, tiene un tiempo interno.
AA: ¿Porque hay una performance que
tiene que ver con el tiempo y una performance que tiene que ver con la
poesía? ya que parece que muchas performance tuyas tiene que ver con la
poesía.
NC: No. Realmente, yo tengo poco que ver con
la poesía, a demás en mis performances utilizo muy poco la palabra.
AA: No la poesía en cuanto a poema,
si no al tiempo de la poesía…
NC: Nunca lo había pensado, las pienso más
en el sentido musical.
AA: O sea, sin palabra…notación
musical sin palabra.
NC: No quiere decir que yo utilice notación musical, si no que, lo que
si que uso es “partitura de trabajo”, esquemas de trabajo que yo me
puedo hacer y contarlo con tiempo: tantos segundos aquí, tantos
segundos allí…
AA: ¿O sea que tu también vienes de la
música?
NC: No, no vengo del mundo de la música, pero digamos que esa forma de
trabajo que tiene que ver con la música, que es lo que ZAJ nos dejó, a
mi me interesa y lo continuo pero, no vengo de la música.
AA: Entonces pasemos de los “abuelos” a los
“padres”.
NC: Si, si a esos padres que hay que
“matar” siempre…. (risas). No me acuerdo de quienes son nuestros
“padres”…Más tarde empecé a estudiar con Concha Jerez, que aunque ella
hace muchas cosas con instalación, también hace muchos trabajos con
música porque colabora con Pepe Iges, que es músico. Ella también hace
performance….con ella también trabajé, hice talleres y estuve muy cerca
de su forma de trabajo. También Pedro Garhel, él era el complemento a
ZAJ, ya que ZAJ eran muy austeros, trabajaban en un espacio como este,
se ponían allí delante y trabajaban sin luces sin tecnología, sin
nada…pero por otro lado Pedro Garel, que tenía más relación con en el
mundo del teatro, del espectáculo…usaba: luces, sonido, etc.…y a partir
de toda esa mezcla, creo que empecé a definir un poco mi trabajo, y
aunque mis performance son un poco crudas, no muy vistosas, siempre hay
una preocupación por los aspectos visuales de la performance.
AA: Entonces hay un paso entre la
música y el espectáculo.
NC: Hay un “mix”, se va mezclando. Las ideas musicales tienen
importancia en mi trabajo pero también el espectáculo, el tener un poco
de consciencia de la luz, del espacio en el que vas a trabajar. Pero
bueno la performance es: tiempo, espacio y presencia…de alguna manera
tienen que estar presentes estos elementos.
AA: Una vez en los noventa ¿Qué
pasa?
NC: Empezamos a construir nuestro propio micro mundo, conectamos con
gente de Madrid (algunos que han seguido y otros que lo han dejado),
con gente de Barcelona…
AA: ¿Me puedes dar nombres?
NC: Si, en Madrid por ejemplo, Jaime
Vallure y Rafael Lamata, que empezaron con nosotros. En Barcelona,
ahora están trabajando Joan Casellas, Xavier Sabater y también Eva
Liberten, que antes vivía en Madrid (justamente en aquella época de la
que hemos hablado), y que trabajaba con Pedro Garhel (que también ha
continuado). En Valencia está Nelo Vilar, en Sevilla la mayoría de la
gente lo dejó, pero ha vuelto una nueva generación a tomar de alguna
manera, el relevo ahora. En Asturias encontramos a Nel Amaro. Fuimos
creando unas redes de trabajo, auto-organizándonos, y produciendo algo
de teoría sobre lo que estábamos haciendo, en los noventa.
AA: ¿Qué es lo que se reafirma en
los ’90, en este planteamiento música/espectáculo? En tu caso, ¿es una
etapa reafirmativa?
NC: Si quizás es cierto, en los ’90 dejas ya esas figuras, y empiezas
incluso a cuestionártelas, empiezas a ver otras cosas, a tener otra
información, pero claro es muy difícil…ahora, entre el 2004-2006,
viéndolo así, empiezo a encontrar ideas mucho más particulares, más
mías o métodos de investigación particulares, pero tampoco estoy tan
segura… es un proceso, vas evolucionando, vas viendo otras cosas.
AA: ¿y si tuvieras que escoger
cuatro variables, de los ‘90 al 2000?
NC: Tiempo, espacio y presencia.
AA: ¿Y como las definirías en tu
trabajo?
NC: Para mi el tiempo tiene que ver con la música, y también tiene que
ver con las formas del tiempo, como el hecho de usar una gran cantidad
de tiempo, que puede resultar, incluso aburrido, pero eso me parece
interesante, porque se usa el tiempo en todas sus posibles
manifestaciones, no solamente como algo amable, sino como algo
no-amable, ya que puede ser algo muy largo y pesado. Explorar el
tiempo, en todas sus dimensiones tediosas, raudas, amable, menos
amables. El espacio para mi también es muy importante, siempre intento
escoger donde voy a trabajar, pero a veces tienes que hacerlo muy
rápido, igual llegas por la mañana y tienes que trabajar por la tarde y
en ese tiempo tengo que encontrar el lugar donde yo tengo que hacer el
trabajo. Para mi es preferible escoger uno que no sea el espacio
convencional, en el sentido que si todo el mundo está esperando que
suceda algo aquí….hagamos que suceda más allí, aunque algunas veces
puede ser algo más convencional, me interesa investigar.
Y con mi propio cuerpo…la presencia. Ayer
decía un compañero, que en las acciones, él pensaba que el cuerpo, ya
no tenía tanta importancia, pero para mí si que lo tiene, no en el
sentido de Orlan, no en ese sentido tan extremo, pero si en su
“fisicidad”, el cuerpo en el sentido físico; el deterioro que la edad
provoca en él. Ayer comentábamos, que cuando era joven, no me apetecía
desnudarme, pero ahora que soy mayor, que tengo celulitis, y tripa y
tal…me apetece más, porque realmente es más autentico, ahora yo soy yo.
El paso del tiempo, el deterioro, todo eso es interesante, más que la
belleza de tener 20 años y tener un cuerpo fantástico.
AA: Así que lo que tu planteas es
que la performance no tiene que ver con la estética de la belleza de
las artes pláticas.
NC: Es que el concepto de belleza es tan ambiguo… ¿qué es bello? ¿Qué
podemos definir por belleza? ya se comieron la cabeza en el siglo
XXVIII hasta más no poder, y todas las teoría cayeron en el XX ya que
el cubismo y la abstracción, tiraron por tierra todo ese tipo de
elucubraciones.
AA: ¿Cómo se ha transformado la
presentación en estos años, para ti, en tu obra?
NC: Te haces más consciente del cuerpo y sobretodo, a mí me interesan
mucho los aspectos formales de la acción no los aspectos simbólicos.
Los aspectos formales son de lo que estamos hablando:
tiempo-espacio-presencia. Y hay que explotar esos elementos formales, y
el cuerpo es un elemento formal. También me interesa el trabajo en el
que el cuerpo se somete a un esfuerzo o tensión, es decir a un trabajo
que no es normal, a lo mejor a un trabajo de resistencia, o a un
trabajo agresivo…sometes al cuerpo a algo que no es natural ni
amable…entonces el cuerpo reacciona. También el dolor es algo
interesante, la incomodidad…son elementos que giran alrededor del
cuerpo, como lo son la belleza, la fealdad, el dolor, la
incomodidad….igual que entorno al espacio y al tiempo giran otras cosas.
AA: ¿Entonces e tu caso, como
mujer, en que ha cambiado el mundo de la performance?
NC: En España, creo que ahora hay pocas mujeres performers, porque
realmente es un esfuerzo, es un mundo en que te lo tienes que hacer
todo y a veces cuesta, es duro. Fuera hay más proporción entre hombres
y mujeres, y éstas están haciendo un trabajo interesante.
No podemos obviar el género, tenemos un
cuerpo distinto, una educación diferente, unas formas, unos métodos y
objetos que nos son cercanos culturalmente, que no podemos evitar,
entonces es evidente que soy una mujer. Si en una performance uso un
lápiz de labios o lo usa Hilario, no tiene nada que ver, aunque lo
usemos igual, siempre será distinto. Que Hilario se pinte los labios a
que me los pinte yo, al público no le dice lo mismo, es un acto
completamente distinto. El género, forma parte de nosotros mismos y por
supuesto condiciona la visión que de nosotros tiene nuestro entorno
cultural.
AA: La acción le ha permitido a la
mujer estar en un lugar destacado en el mundo de la performance?
NC: Creo que si. En cierta manera, creo que es el lugar donde más han
aportado, porque hemos entrado en igualdad de condiciones ya que al ser
relativamente reciente, no hay que pretender…en otras disciplinas hay
una tradición de hombres, entras de otra manera…es como entrar en el
ejercito, el ejercito es de hombres, tu puedes entrar, pero te tienes
que adaptar a unas normas puestas por hombres. La performance, se está
haciendo y el trabajo de las mujeres ha sido muy importante en ese
sentido. Como tu dices Gina Pain, Ana Mendieta o Rebeca Horn…o un
montón de gente que no sólo han sido importantes en la performance sino
que también han contaminado otras artes con sus formas de ver y de
hacer, han ‘contaminado’ otras artes como por ejemplo el video, la
danza…pero con sensibilidad de mujer.
AA: En las artes plásticas las
mujeres eran las modelos, cuando Leonardo pintaba una virgen o una
madre con niño…las mujeres eran las modelos, pero en el caso de las
performance, la mujer es la propia artista, produciéndose así una
inversión donde el hombre pasa a ser el espectador…
NC: Claro. Hay una frase muy bonita de un grupo de chicas que se llaman
Guerrilla Girls, un grupo de mujeres artistas y feministas
norteamericanas que ilustra esto muy bien, la traducción al castellano
sería mas o menos: “Los museos están llenos de mujeres desnudas, pero
no hay ni un solo cuadro pintado por una mujer en sus paredes, o muy
pocos”.
AA: De ahí la cantidad de público
que está atrayendo Frida Kahlo, porque se la considera una de las
primeras grandes pintoras, que a su vez también muestra su cuerpo que
sufre.
NC: Creo que para ella el cuerpo es justamente muy importante.
AA: Un cuerpo que sufre, que
padece, que se deteriora…creo que Frida es la anticipadora, de todo lo
que tú estás diciendo…de manera plástica. Creo que la presencia de la
mujer es la que sostiene la base del cuerpo en la acción, y como todo
eso ha influido no sólo en el arte sino en todo el contexto social.
Nosotros lo conocemos por las mujeres latinoamericanas.
NC: Es muy importante el movimiento de mujeres performers en
Latinoamérica.
AA: La manera como accionan en la
calle, como hacen pintadas, como se convocan en universidades, convocan
movimientos obreros…en Latinoamérica la acción tiene que ver con la
calle.
NC: Si, esta más ligada a los movimientos sociales que en Europa.
AA: ¿Que me puedes decir sobre los
últimos años?
NC: Evidentemente, para mi son los mejores. Creo que en los últimos
tiempos me he obsesionado bastante con los elementos formales, he
dejado de lado los elementos simbólicos de la acción, aunque en
definitiva nunca los dejas pero bueno, hay que tenerlos no demasiado
presentes. En mi caso me siento muy contenta de lo que estoy haciendo
últimamente.
AA: ¿Cuales son los últimos
trabajos que has hecho, por ejemplo en Italia?
NC: Pues en Italia he realizado un trabajo que tiene que ver con el
cuerpo, la violencia sobre el cuerpo y el paso del tiempo, es una
acción de cumpleaños…aún no tienen nombre, he de buscarle un nombre…he
estado pensando en lo del: Cumpleaños Feliz… Es una acción que quiero
hacer todos los años según cumplo años.
En una pared, voy pegando tantas barras de
labios, de punta y abiertas, con la barrita hacia fuera, de manera que
tengan aspecto de bala o aspecto de algo agresivo…y las voy pegando de
manera que dibujan un rosetón en la pared. Una por año, en este caso
eran 46 años.
Las voy pegando con una cadencia temporal
casi aburrida: pego una, pego dos, recorro el espacio, pego la
tercera…algo cadente. Cuando llego al final de la edad que tengo en ese
momento, me sitúo al final del espacio me esposo las manos a la
espalda, me quito la camisa y salgo corriendo hasta estamparme contra
el rosetón de barras de labios.
En ese momento hay una gran violencia que
rompe con todo el sentido del tiempo y de la cadencia de principio y es
una violencia que la gente percibe, ya que realmente te haces daño, te
clavas, destrozas las barras de labios, dejas una mancha roja en la
pared (no de sangre, sino de los lápices de labios hechos una papilla).
Creo que la voy a repetir anualmente, como
una forma de reconocimiento de tu edad física, de paso del tiempo y de
la violencia que genera el paso del tiempo sobre la propia mujer, la
necesidad de estar siempre bella, hermosa y joven.
Me gustó mucho hacerla porque hay violencia,
hay un uso del cuerpo desde un punto de vista físico importante,
también hay un paso de tiempo diferente: con cadencia al principio y
después muy rápido al final, el espacio ser recorre también de
diferentes maneras, entran todos los elementos que a mi me interesan:
Quizás es demasiado simbólica pero no está mal…
AA: Elige una obra anterior.
NC: Mejor te cuento una que voy a hacer ahora (risas)… la próxima que
voy a hacer es fuera en la calle. Aunque yo no suelo trabajar en la
calle, porque lo que hago son performance de cámara, performance de
espacio cerrado…como la música de cámara. Se llama “el abrazo”. Se
trata de elegir un edificio exento y empezar desde la puerta principal
abrazándolo hasta recorrer todo el perímetro del edificio que quizás
son 100 abrazos. Al mismo tiempo que lo abrazo tengo que contar
mentalmente la cantidad de abrazos que le doy. Después, con un megáfono
voy contando los abrazos en voz alta, uno, dos, tres, cuatro... Recorro
el edificio abrazándolo y cuando llego al punto final cuento toda la
cantidad de abrazos que he realizado.
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